TSMC planea cerrar la producción de chips si China invade Taiwán – MacMagazine

En medio de crecientes tensiones que involucran Porcelana, Taiwán Es Estados Unidos, semiconductores y otros productos tecnológicos son una parte importante de esta disputa. La propia Manzana busca diversificar los lugares de producción de sus dispositivos, especialmente los iPhonecon el fin de reducir su dependencia de un país potencialmente inestable.
Ante esto, los principales fabricantes de semiconductores del mundo (los holandeses) ASML y el Compañía de fabricación de semiconductores de Taiwán (TSMC) – ya se están preparando para una posible invasión china del territorio insular. El gigante asiático, cabe recordar, considera a Taiwán parte de su territorio y los analistas señalan que el ejército chino busca obtener la capacidad para llevar a cabo esta acción hacia 2027.
Como refleja el Bloomberg, ambas empresas tienen formas de desactivar remotamente sus máquinas en caso de intrusiones. El gobierno estadounidense ya ha expresado su preocupación sobre lo que podría pasar con la producción de los componentes en caso de una invasión por parte de China, y ASML aseguró la posibilidad de desactivación, evitando que sean absorbidos por terceros. Vale la pena señalar que Taiwán produce el 90% de los chips avanzados del mundo.
ASML posee las llamadas máquinas ultravioleta extremas (conocidas como EUV), que son adquiridas principalmente por TSMC, que a su vez fabrica los chips de Apple. La tecnología utiliza ondas de luz de alta frecuencia para imprimir los transistores más pequeños en chips existentes, que tienen usos en inteligencia artificial y aplicaciones militares más sensibles.
Esta importancia y el riesgo de que la tecnología EUV caiga en manos indeseables significa, por ejemplo, que el gobierno holandés lleve a cabo intervenciones, incluida la prohibición de su exportación a China, lo que, según Estados Unidos, podría dar a los chinos una ventaja en la disputa sobre los chips. .
El plan de desactivación en caso de invasión, en este sentido, es otra forma de proteger las máquinas. Cuestan más que 200 millones de euros cada uno y son del tamaño de un autobús.
Los dispositivos requieren un mantenimiento periódico -que incluso es objeto de contratos separados entre ASML y TSMC-, incluido el reemplazo de piezas, además de mantenerse en salas más limpias. Los EUV ayudaron a la empresa holandesa a aumentar su capitalización: ya se han vendido más de 200 unidades de la máquina.
En septiembre, el presidente de TSMC afirmó que cualquier atacante encontraría las máquinas de la empresa averiadas. Según él, nadie puede controlar al fabricante por la fuerza y, si se producen invasiones militares, las fábricas quedarán inoperables.
La situación muestra que incluso el sector privado se está preparando para acciones militares agresivas por parte de China en el futuro. Además, es posible ver aún más por qué Apple ha estado buscando reducir la dependencia de las fábricas chinas, aunque la tarea no es fácil.
