Un lanzador portátil alemán derriba drones con cadenas de acero de alta velocidad

Un grupo de ingenieros de Instituto Tecnológico de Karlsruhe (KIT), en Alemania, propone una alternativa mecánica y barata a los sistemas de defensa basados en láser y guerra electrónica.
El equipo publicó un estudio que describe un lanzador anti-drones que dispara finas cadenas de acero a 80 metros por segundo, el equivalente a unos 288 km/h, para enredar las hélices de los cuadricópteros en pleno vuelo.
El trabajo está firmado por los investigadores H. Moldenhauer y Claus Mattheck, del Instituto de Materiales Aplicados del KIT, y apareció en revistas técnicas alemanas. Aeroespacial y Defensa y Konstruktionspraxis en marzo de 2026. La motivación es sencilla: Alemania registró más de mil vuelos sospechosos de drones sobre instalaciones militares, aeropuertos e infraestructura crítica solo en 2025.
El concepto recupera un antiguo principio de caza con pelota, el arma arrojadiza utilizada durante siglos por los vaqueros sudamericanos para inmovilizar animales a distancia. En lugar de cuerdas con peso, el equipo adoptó cadenas de metal ligero con eslabones de 3 a 4 milímetros de diámetro, disparados desde un tubo de calibre 40 mm.
Cómo la corriente derriba el avión
En contacto con el dron, la corriente envuelve el chasis y las palas de la hélice. La consecuencia es mecánica e instantánea: los rotores se bloquean, pierden sustentación y el avión cae en picado.
Los autores describen el movimiento como el de un látigo giratoriocon la conservación del momento angular haciendo que el eslabón se estreche cada vez más a medida que la cadena se acerca al objetivo.

La masa total del proyectil flexible es apenas 70 gramosfrente a kilogramos de munición convencional. Mattheck sostiene en el estudio que una cadena en caída libre supone un menor riesgo de daños colaterales que un proyectil sólido de la misma masa, un punto sensible en entornos urbanos o cercanos a infraestructuras.
Simulación por ordenador en Abaqus
El equipo modeló el impacto en el software de elementos finitos. ábacoutilizado en análisis estructural industrial.
Los escenarios consideraron una cadena de 2.000 milímetros de largo contra un cuadricóptero de 1 kilogramo, teniendo en cuenta la fricción entre el acero y el cuerpo del dron, la geometría de las hélices y la dinámica de rotación del objetivo.

Se simularon tres variaciones: una aproximación horizontal contra un dron parado en vuelo estacionario, la misma escena con el tubo de 40 mm como punto de partida, y una tercera en la que el avión estaba inclinado 30 grados y moviéndose a 25 m/s.
En todas las pruebas virtuales, la cadena logró bloquear al menos un par de rotores.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Calibre del lanzador | 40mm |
| Peso de la cadena | 70 gramos |
| Longitud de la cadena | 2.000 mm |
| Diámetro del enlace | 3 a 4 milímetros |
| Velocidad de salida | 80 m/s (≈ 288 km/h) |
| Masa del dron simulado | 1kg |
| Software de simulación | ábaco |
Pruebas de campo en Baden-Württemberg
Además de los modelos por ordenador, Mattheck y su equipo organizaron tomas reales del Centro balístico de Sternenfelsen Baden-Württemberg, en el suroeste de Alemania.
Las pruebas iniciales utilizaron una catapulta como mecanismo de propulsión, una configuración simplificada para validar la viabilidad del principio antes de migrar a un lanzador de fuego real.

Los autores reconocen una limitación relevante de las simulaciones: la resistencia del aire no se incorporó completamente en los modelos, lo que afecta a la vórtice de anillo generado en la salida del tubo. Este vórtice influye en la forma en que se abre la cadena en el vuelo hacia el objetivo y requiere perfeccionamiento en fases futuras.
“En estudios anteriores, el principio de la pelota ya había sido considerado como un método de enfrentamiento para una defensa anti-drones puramente mecánica, siendo verificado en pruebas de campo y simulaciones por computadora como última línea de defensa. La unión cada vez más estrecha del objetivo por una corriente que se acerca, debido a la conservación del momento angular, es, por así decirlo, un látigo giratorio”.
H. Moldenhauer y C. Mattheck, KIT Instituto de Materiales Aplicados
La ruta opuesta a los láseres y la guerra electrónica
La idea sigue un camino opuesto al que ha dominado la carrera por los sistemas anti-drones en los últimos años.
El Reino Unido prepara el láser DragonFire para entrar en servicio en la Royal Navy británica en 2027, con un haz combinado de 50 kilovatios que quema objetivos a la velocidad de la luz. La propia Alemania está desarrollando, en colaboración entre Rheinmetall y MBDA, un sistema láser de 20 kW destinado a los buques de la Armada alemana.
Estos sistemas cuestan millones de dólares, requieren una infraestructura eléctrica sólida y dependen de grandes plataformas para funcionar.
La propuesta KIT cabe en un lanzador portátil 40mm y utiliza un proyectil de 70 gramos que cuesta fracciones de centavo. El precio de la sencillez aparece en la gama: como ocurre con una escopeta, el sistema sólo es eficaz a corta distancia.
Mattheck también destaca que la cadena metálica tuvo un mejor desempeño que redes textiles en pruebas iniciales con catapulta, tanto en términos de alcance como de capacidad de accionar las hélices.
Presión alemana contra incidentes en infraestructuras críticas
La investigación no es sólo académica. En 2025, las autoridades de seguridad alemanas registraron más de mil vuelos sospechosos de drones sobre instalaciones militares, aeropuertos e infraestructuras críticas.
El aeropuerto de Múnich estuvo cerrado varias veces en octubre de ese año debido a que aviones no identificados sobrevolaban las pistas.
En respuesta, el Bundestag aprobó un paquete por encima 100 millones de euros (alrededor de 116 millones de dólares, o aproximadamente 574 millones de reales a precios comerciales actuales, sin considerar los impuestos brasileños ni las tasas de importación) en fondos contra drones para 2025 y 2026. El dinero alimenta proyectos militares y civiles y abre espacio para soluciones de bajo costo como KIT.
El paralelo con Brasil vale la pena: el aeropuerto internacional de Guarulhos estuvo cerrado durante casi dos horas en junio de 2025 después de que los pilotos detectaran drones cerca de la rampa de acceso. Más de 20 vuelos tuvieron que ser desviados a Viracopos, Confins y otros aeropuertos de la región.
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Próximos pasos de la investigación
Los autores indican que el siguiente paso pasa por perfeccionar el modelo aerodinámico del proyectil en vuelo y migrar del disparo de catapulta a un lanzador de fuego real en el campo.
El artículo aparece en paralelo con otros dos trabajos del mismo equipo sobre el uso de corrientes contra drones, uno de los cuales se centra en situaciones de apagón en las que los sistemas electrónicos simplemente no funcionan.
La propuesta KIT se suma a una lista aún larga de corto alcance contra drones y convivirá con cañones automáticos, redes lanzadas por otros drones (como el interceptor ruso de Zaitsevsky) y armas portátiles de radiofrecuencia.
La elección entre láser, electrónico o mecánico depende del objetivo, la distancia y el entorno en el que opera el defensor.
Fuente(s): Aeroespacial y Defensa (Moldenhauer y Mattheck, KIT)
